domingo, 13 de abril de 2014

Pi



-¿Quién es? -preguntó Robert.
- Es el inventor del cero [...]
-¿Es el más grande?
-El segundo más grande [...] El más grande de todos vive allí arriba, donde termina la escalera, en las nubes.
-¿El también es un chino?
-¡Si yo lo supiera! No lo hemos visto ni una sola vez. Pero todos los respetamos [...] porque inventó el uno.

[...] Entre tanto, los criados habían empezado a servir la cena.

-¡Son tartas!-exclamó Robert.
-¡Psss! No tan alto, muchacho. Aquí sólo comemos tartas, porque las tartas son redondas y el círculo es la más perfecta de todas las figuras. Prueba.
Robert nunca había comido algo tan sabroso.
-Si quieres saber lo grande que es una tarta, ¿cómo lo haras?
-No lo sé. Tú no me lo has contado, y en el colegio aún estamos con las trenzas.
-Para eso te hace falta un número irrazonable, el más importante de todos. Ese caballero sentado a la cabecera de la mesa lo descubrió hace más de dos mil años. Uno de los griegos. Si no lo tuviéramos, es posible que hoy siguiésemos sin saber con exactitud lo grande que es una tarta [...] Sencillamente todo lo que es redondo. Incluso la luna y nuestra Tierra. Sin el número Pi no hay nada que hacer.