martes, 6 de diciembre de 2016

CELEBRAR LA DEMOCRACIA


Guernica es un famoso cuadro de Pablo Picasso, pintado entre los meses de mayo y junio de 1937, cuyo título alude al bombardeo de Guernica, ocurrido el 26 de abril de dicho año, durante la Guerra Civil Española. Fue realizado a petición del Gobierno de la Segunda República Española para ser expuesto en el pabellón español durante la Exposición Internacional de 1937 en París, con el fin de atraer la atención del público hacia la causa republicana en plena Guerra Civil Española.


En 1944, debido a la situación por la que atraviesa España tras la guerra civil, la dictadura militar del general Franco, y las circunstancias por las que pasa Europa a causa de la segunda guerra mundial,  Picasso toma la decisión de que el Guernica se quede momentáneamente en el MoMA de Nueva York hasta que se restauren la República y las libertades democráticas en el estado español.  En 1981 la obra llegó finalmente a España y desde 1992 está en el Museo Reina Sofía de Madrid, donde se encuentra en exhibición permanente.

El cuadro no contienen ninguna alusión a sucesos concretos, sino que, por el contrario, constituye un alegato genérico contra la barbarie y el terror de la guerra. La sobriedad cromática, la intensidad de todos y cada uno de los motivos, y la articulación de esos mismos motivos, determinan el extremado carácter trágico de la escena, que se iba a convertir en el emblema de los desgarradores conflictos de la sociedad de nuestros días. 
Constitución española
Título I. De los derechos y deberes fundamentales

Capítulo segundo. Derechos y libertades

Sección 1.ª De los derechos fundamentales y de las libertades públicas

Artículo 20
    1. Se reconocen y protegen los derechos:
        a) A expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción.
        b) A la producción y creación literaria, artística, científica y técnica.
        c) A la libertad de cátedra.
        d) A comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión. La ley regulará el derecho a la cláusula de conciencia y al secreto profesional en el ejercicio de estas libertades.
    2. El ejercicio de estos derechos no puede restringirse mediante ningún tipo de censura previa.