Corría el año 1902 cuando el francés Georges Méliès filmó "Le voyage
dans la lune", una pequeña joya muda de apenas 14 minutos para la que
diseñó algunos de los primeros efectos especiales de la historia del
cine, incluida esa cápsula espacial que aluniza en el ojo derecho del
satélite terrestre. "Fue un éxito en todo el mundo y resultó muy
influyente"
"Fue además una de las primeras películas de la historia que contaba una
historia, con su introducción, nudo y desenlace. Y ayudó a introducir
la idea de que el cine podía retratar fantasías, mundos exteriores y
ciencia-ficción; es decir, podía expresar nuestra imaginación más allá
de lo que podemos experimentar"
Jonathan Kuntz, profesor de la Escuela de Cine, TV y Teatro de la Universidad California Los Ángeles.
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